Tras el buen desempeño del primer robot colaborativo en nuestra línea de envasado de tortillas de maíz, hemos incorporado un segundo cobot en la fábrica de Nagual. Es un modelo UR3e de la marca Universal Robots, igual que el equipo anterior, y su tarea en la línea de envasado consiste en colocar cartoncillos en cada paquete de tortillas. Es lo que se conoce como una aplicación de pick and place. La eficiencia del robot para llevarla a cabo de forma ininterrumpida nos ayuda a mantener el creciente ritmo de producción en nuestra fábrica de Barberà del Vallès.
La colocación de los cartoncillos en cada paquete es un trabajo repetitivo y rutinario. Hasta hace poco lo realizábamos manualmente, pero hace dos años empezamos a automatizar la tarea cuando llegó nuestro primer robot colaborativo. Descubrimos que, dejando a manos del robot esta tarea tan tediosa, podíamos destinar a las personas del equipo a tareas de más valor añadido donde realmente las necesitábamos: supervisión de maquinaria, reposición de las bobinas, control de calidad, etc.
Por eso tuvimos claro que era el momento de redoblar nuestra apuesta por la automatización. En ningún momento eso supondría prescindir de ningún puesto de trabajo. Al contrario, la plantilla no ha dejado de crecer y ya somos 36 personas. Lo que sí era necesario, teniendo en cuenta el aumento imparable de la demanda en lineales y restaurantes y que en 2025 produjimos 21,07 millones de tortillas, era reubicar a algunos operarios para ser más productivos.
Un robot que se adapta a nuestros ocho modelos de tortilla
Para llevar a cabo el proyecto contactamos con la empresa de ingeniería ATX Robotics (Grupo Aritex). Nos hicieron una instalación a medida que integra el robot; una garra doble de vacío que, en un solo movimiento, es capaz de coger y poner dos cartoncillos en los envases ubicados en la cinta transportadora, y unas columnas metálicas de apilado de los cartoncillos.
Podemos sustituir estos utillajes siempre que queramos para adaptar la producción a otras referencias con agilidad. De esta manera, los robots colaborativos se ajustan al tamaño de cualquiera de los ocho modelos de tortillas de maíz que comercializamos.
El protagonista de la instalación es sin duda el robot UR3e, un viejo conocido para nuestro equipo de envasado, que lleva ya dos años colaborando con el primer equipo. Es compacto, fácil de reubicar, con un alcance de 500 mm y una capacidad de carga de 3 kg. ¡Perfecto para operar en espacios pequeños con seguridad y junto a los empleados! Tan reducido es su tamaño que apenas hemos tenido que realizar cambios sustanciales en el diseño de nuestra planta.
La incorporación del robot colaborativo ha contado con el apoyo del Departament d’Empresa i Treball de la Generalitat a través de una subvención.
Lo cierto es que los dos modelos que ahora conviven en la fábrica son una ayuda de gran valor para sacar adelante la producción. Estamos convencidos de que, para una empresa alimentaria, es imprescindible incorporar soluciones tecnológicas como esta con la vista puesta en seguir creciendo.

